Para quien, como servidor, esté saturado de malayos de tercera fila, de folklóricas, chaneles, testaferros rocieros y demás fauna de medio pelo, Ballena Blanca es una mina por explorar en la cosa esta tan fascinante de la corrupción.

Esa si que es una película digna de Coppola, con sus malos como Dios manda, y no la versión marbellí de “Los que tocan el piano” que nos han regalado Roca y los suyos, haciéndole, dicho sea de paso, un flaco favor a sus mentores cinematográficos. Al lado de Tony Leblanc, de Alfredo Landa y hasta de Concha Velasco, los del consistorio parecen una “troupe” de aprendices.

Para los que no hayan tenido oportunidad de ver la película, la buena, les dejo un trailer.


BALLENA BLANCA

El 11-7-2006 ABC publicaba que la «operación Ballena Blanca» comenzó en septiembre de 2003 cuando Francia envió una comisión rogatoria a la Policía para indagar sobre las actividades del narcotraficante Sophiane Hambli, cliente del bufete de Fernando del Valle. Las autoridades judiciales galas investigaban a Mabrouk Ben Rondhane Chebicheb, suegro de Hambli, y a otros miembros de su familia en relación con el blanqueo de los beneficios procedentes del tráfico de hachís.


HENRICUS MARÍA VAN HOECKEL

Según informaba El País en su edición de 24/02/2007, Henricus María Van Hoeckel, fue detenido, acusado de blanquear el dinero a través de una promotora inmobiliaria de Málaga de dos grupos mafiosos especializados en narcotráfico y extorsiones.

Van Hoeckel tiene registradas varias sociedades a su nombre, entre las que se encuentra la promotora Vasanco.

En VASANCO SA, Henricus María Van Hoeckel y Mabrouk Ben Rondhane Chebicheb (el suegro de Hambli) ostentan los cargos de presidente y vicepresidente respectivamente.

CERRADO DE CALDERÓN 18

El 10-6-2007, Diario Sur se hacía eco de la siguiente noticia: La Fiscalía pide cuatro años y medio de cárcel para el administrador de una sociedad que suscribió un contrato de gestión de cobro con la Asociación Extractiva de Pesca de Málaga y supuestamente se apropió de 400.159 euros de las tarifas que los pescadores debían pagar a la Autoridad Portuaria.

El acusado era el administrador único de la mercantil Euro Afrique Occidentale que, en virtud del contrato firmado, se comprometía a controlar la actividad de venta del puerto a cambio de una pequeña comisión.

EURO AFRIQUE OCCIDENTALE SA tiene por objeto social la comercialización de toda clase de productos y artículos agropecuarios y de toda clase de productos y preparados químicos y farmacéuticos. Su administrador único es Henricus Maria Van Hoeckel Van Grinsven y está domiciliada, al igual que VASANCO SA, en el nº 18 del Paseo Cerrado de Calderón de Málaga.

CERRADO DE CALDERON SA tiene su sede en ese mismo domicilio. Sus accionistas mayoritarios son Enrique Van Hoeckel Schuemmakers, presidente de la sociedad, y Antonio de Wit y Fernandez de Castro con un 38.48 % y un 35.73 % respectivamente.

En el nº 18 del Paseo Cerrado de Calderón de Málaga está también domiciliada la FUNDACIÓN CERRADO DE CALDERÓN. Sus fundadores son: CERRADO CALDERÓN S.A., Francisco de Wit Guzmán, Francisco González de Lara y Sarría, Javier Ciézar Muñoz, José Joaquín Erroz Lecumberri, Rafael Barranquero Salazar, Vicente García Martín.

Vicente García Martín es el presidente de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), en la que actúa como secretario general Javier González de Lara y Sarria.

Javier Ciézar Muñoz es Vicepresidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) y de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), y presidente de ASAJA-Málaga.

José Joaquín Erroz Lecumberri es presidente de la Cámara de Comercio de Málaga, ex presidente de la Asociación de Constructores y Promotores de la provincia de Málaga (ACP) y presidente de Udisa. Erroz Lecumberri y otros ocho miembros del comité ejecutivo de de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Málaga fueron denunciados por un presunto delito de malversación de caudales públicos por un viaje que juntos realizaron a Roma para entregar unas medalla de oro al Papa y en el que se gastaron unos siete millones de pesetas.